Libro Segundo.
Dauid abuyentado de Ieruſalem (ô por la persequucion dè Saul, ô deſpues por la de ſu hijo Absalon) declara quangraue le ſea ſu destierro, por el qual es estoruado de hallarſe en las pias congregaciones enel Tabernaculo del Señor.
2 Como el cieruo brama por las corriẽtes de las aguas, anſi mi alma brama à ti, ò Dios.
3 Mi alma tuuo sed de Dios, del Dios biuo: quãdo vẽdré, y pareceré delante de Dios.
4 Fueronme mis lagrimas pan de dia y de noche: quãdo me dezian todos los dias, Donde eſtá tu Dios?
5 Deestas coſas me acordaré, y derramaré ſobremi mi anima. Quando paſſaré en el numero? yré conellos haſta la Caſa de Dios con boz de alegria, y de alabança, baylando la multitud.
6 Porque te abates, ô anima mia, y bramas contra mi? Espera à Dios, porque aun le tengode alabar por las saludes de ſu preſencia.
7 Dios mio, mi alma eſtá abatida en mi: portanto me acordaré de ti desde tierra del Iordan, y de los Hermonitas, desde el mõte de Mizhar.
8 1 *Vienemevna affliciõ ſobre otra. Vn abiſmo llama àotro à la boz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han paſſado ſobre mi.
9 De dia mãdará Iehoua ſu misericordia, y de noche ſu cancion cõmigo, oracion àl Dios de mi vida.
10 Diré à Dios, Roca mia, porque tehás oluidado de mi? Porque andaré 1 *Triste. enlutado por la oppreſsion del enemigo?
11 Como vna muerte es en mis hueſſos, quando mis enemigos me affrentan, diziẽdome cada dia, Donde eſtá tu Dios?
12 Porque te abates, ô anima mia: y por que bramas contra mi? Espera à Dios, por que aun letengo de alabar por las saludes 1 *Que há obrado delante de mi. de mi preſencia, que es Dios mio.